Introducción
El PROINDER consta de dos componentes: “Apoyo a las Iniciativas
Rurales” y “Fortalecimiento Institucional”. Este
último comprende cuatro subcomponentes: “Apoyo Técnico
a la Coordinación Institucional y la Formulación de
Políticas de Desarrollo Rural”, “Apoyo al Desarrollo
de las Provincias”, “Capacitación” e “Investigación
sobre Tecnologías Apropiadas para Comunidades Rurales Pobres
Vinculadas a la Producción Agropecuaria”. El catálogo
que aquí se presenta se enmarca en este último subcomponente,
cuyos objetivos son los siguientes:
a) Relevar y validar la oferta de tecnología
apropiada para comunidades rurales pobres vinculadas a la producción
agropecuaria.
b) Financiar proyectos de investigación tecnológica
aplicada y asegurar la difusión de los resultados.
En el marco de este subcomponente se han producido
importantes documentos y publicaciones que analizan desde distintas
ópticas la problemática tecnológica de los
pequeños productores agropecuarios de la República
Argentina. Entre los materiales producidos en la primera etapa de
su desarrollo se destacan los estudios sobre oferta y demanda tecnológica
elaborados por Cáceres (1999) y Soto (2000), respectivamente,
y la propuesta para la evaluación de proyectos de investigación
tecnológica formulada por Piñeiro (2000). El estudio
sobre oferta tecnológica aquí referido sirvió
de base para la posterior publicación del “Catálogo
de Tecnologías para Pequeños Productores” (ver
detalles más abajo). Dicho relevamiento junto con las investigaciones
adaptativas financiadas por el PROINDER dieron lugar al video documental
“Tecnologías para Pequeños Productores Agropecuarios
- NEA” (De Carli y Mercovich, 2004).
La información generada por estos primeros
estudios permitió definir las prioridades en el financiamiento
de líneas temáticas de investigación sobre
tecnologías y el llamado a concurso lanzado hacia fines del
año 2000. A esa convocatoria se presentó un grupo
amplio de investigadores provenientes tanto de organismos de investigación
y desarrollo oficiales como de universidades, ONGs y centros de
investigación privados. Como resultado de este llamado, en
un primer momento se aprobaron, financiaron, ejecutaron y evaluaron
32 proyectos (periodo 2001-2004), y posteriormente otras 7 investigaciones
adaptativas (periodo 2004-2006).
Cabe destacar que a lo largo de la ejecución
del subcomponente se han generado numerosas instancias de debate,
reflexión y capacitación, cuyas principales conclusiones
y recomendaciones se hallan registradas en memorias de talleres,
sistematizaciones de resultados e informes específicos. Entre
estos documentos se destacan las “memorias” de los talleres
realizados en Salta (Naharro, López-Carrizo y Herrera, 2003),
Misiones (Antoniow, Noceda y González, 2003), Río
Negro (Terrero, 2004), Formosa (Marinosci y Marcili, 2004), Catamarca
(Feuillade y Ariza, 2004), Santiago del Estero (Serafíni,
2005) y Buenos Aires (Serafíni, 2005); y por otra parte,
el “informe de consistencia” CEDERU-FAUBA (2005) y las
“sistematizaciones” de los resultados de diversos talleres
elaboradas por Cipriotti (2005) y Usandivaras y Serafíni
(2006). Finalmente, y como resultado de la implementación
de los proyectos de investigación adaptativa, se ha generado
un importante número de propuestas tecnológicas destinadas
a pequeños productores, como así también diversas
evaluaciones e informes de monitoreo de proyectos y numerosas cartillas,
folletos y otros materiales de difusión dirigidos a estos
productores. En “Anexos” se presenta un listado de algunos
de los materiales producidos en este campo.
Segundo
relevamiento tecnológico
El documento que aquí se presenta constituye
el segundo material producido vinculado a la sistematización
de la oferta tecnológica. El primer trabajo en este campo
fue el ya citado “Catálogo de tecnologías para
pequeños productores agropecuarios” elaborado por Cáceres
(2004), el cual fue producido a partir del relevamiento realizado
por este mismo autor en 1999. Este material se encuentra disponible
en versión impresa y digital (CD interactivo) y a su vez
con acceso libre y gratuito en la página web de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (www.sagpya.mecon.gov.ar).
Asimismo, la mayor parte de las tecnologías allí publicadas
están disponibles en el portal específico que FAO
destina a la temática tecnológica (ver la base de
datos TECA, Technology for Agriculture, en www.fao.org/sd/teca/search/default_en.asp?lang=en).
Con el título “Catálogo de tecnologías
para pequeños productores agropecuarios 1” se ha publicado
una quinta edición que incorpora ilustraciones tendientes
a facilitar la comprensión de las tecnologías descritas.
Tomando como punto de partida aquel primer catálogo,
la presente publicación se propone realizar un nuevo relevamiento
de tecnologías para pequeños productores, desarrolladas
por instituciones, organizaciones, programas y técnicos vinculados
al desarrollo rural en nuestro país. Además, intenta
contribuir a la generación de un espacio de reflexión
e intercambio de ideas y experiencias para todos aquéllos
preocupados por la problemática tecnológica y el desarrollo
rural en la República Argentina.
Características del catálogo
Si bien en última instancia serán
los pequeños productores los beneficiarios del presente catálogo,
la terminología utilizada, su enfoque general y la forma
en que se presenta la información apuntan a un público
específico: los técnicos del desarrollo. Por lo tanto,
los destinatarios inmediatos son los agentes intermedios vinculados
a la problemática del desarrollo rural (por ej., extensionistas,
investigadores, técnicos interesados en el desarrollo tecnológico,
agentes de desarrollo rural, educadores agropecuarios, integrantes
de ONGs, etc.).
En Latinoamérica se han publicado distintos
trabajos en los que se relevan, rescatan o sistematizan tecnologías
dirigidas a pequeños productores y campesinos. En nuestro
país también existen algunos antecedentes importantes,
pero es el catálogo tecnológico publicado por PROINDER
el que releva de una manera más completa y sistemática
estas propuestas técnicas. Precisamente en dicho trabajo
se realiza una descripción detallada de las publicaciones
pioneras en este campo, tanto nacionales como latinoamericanas.
Si bien todas estas publicaciones constituyen antecedentes importantes,
tanto aquel catálogo como esta nueva publicación presentan
algunas características propias que los distinguen de sus
predecesores. A continuación se destacan las principales
diferencias:
a) Contextualización. En todos los casos
se trata de enmarcar a cada una de las tecnologías propuestas
en el contexto socio-productivo en el que actualmente son utilizadas.
b) Tipo de conocimiento en el que se apoya. Si bien
se reconoce la importancia del conocimiento local en la generación
de tecnologías para pequeños productores, este catálogo
no se limita exclusivamente a describir y sistematizar aquellas
tecnologías derivadas del conocimiento popular. Existen varias
propuestas donde el peso del conocimiento local es muy importante,
pero aquí se apunta principalmente a compilar las tecnologías
que, independientemente de su origen, son ofrecidas por las instituciones
vinculadas al desarrollo rural.
c) Grado de descripción de la tecnología.
En relación a las publicaciones arriba mencionadas, las tecnologías
ofrecidas en este catálogo presentan un grado de descripción
intermedio. Su tratamiento es más profundo que el presentado
en algunos de los trabajos de origen extranjero (por ej., los trabajos
realizados en Chile por Núñez Martínez (1988)
y el Grupo de Investigaciones Agrarias (s/f), y menos detallado
que algunas de las publicaciones de origen nacional (por ej., INTA-INCUPO,
1997)1. Más que efectuar un análisis exhaustivo de
cada una de las tecnologías, aquí se propone realizar
una descripción general de sus rasgos distintivos, a la vez
que proporcionar detalles de la institución que ofrece la
tecnología. En consecuencia, en vez de intentar agotar la
descripción tecnológica, el catálogo trata
de fomentar la articulación e intercambio de experiencias
entre técnicos que trabajan en distintos lugares del país
y que comparten similares problemáticas o intereses tecnológicos.
d) Destinatario. A diferencia del enfoque que muestran
algunos de los materiales de otros países revisados, los
técnicos e instituciones de apoyo (y no los productores)
constituyen el principal destinatario del presente catálogo.
e) Información complementaria. Además
de la información básica referida a la tecnología
ofrecida, en este catálogo se realiza un esfuerzo por presentar
otro tipo de información, que permita brindar una perspectiva
más sistémica del problema y complemente a aquélla
de origen estrictamente tecnológico. Por ejemplo, se presenta
información referida al costo de la tecnología, la
cantidad de mano de obra que requiere su incorporación y
uso, sus efectos sobre el medio ambiente, sus posibilidades de adaptación,
la existencia de propuestas tecnológicas similares y el número
y tipo de instancias de capacitación requeridas para que
los pequeños productores incorporen las tecnologías
ofrecidas.
El relevamiento
de las tecnologías
La propuesta metodológica desarrollada para
efectuar el presente relevamiento incluye cuatro etapas claramente
definidas: i) tareas preparatorias; ii) relevamiento tecnológico;
iii) relevamiento fotográfico; iv) sistematización,
ilustración y edición de las fichas tecnológicas.
Cabe destacar que estas etapas no se desarrollaron en forma secuencial
ya que muchas veces se superpusieron en el tiempo. A continuación
se describirán las tareas realizadas en cada una de ellas.
Etapa I:
Tareas preparatorias
a) Difusión de los objetivos del relevamiento. Se realizó
una amplia difusión de las tareas de preparación del
presente catálogo a fin de que el mayor número posible
de instituciones, programas u organizaciones tomaran conocimiento
del nuevo emprendimiento. Para identificar potenciales contribuyentes
al catálogo se utilizaron cuatro fuentes distintas: i) las
que constan en el catálogo tecnológico ya publicado;
ii) los proyectos de investigación aplicada financiados por
el PROINDER; iii) las sugerencias realizadas por miembros de PROINDER/PSA
y otros organismos vinculados al desarrollo rural, y iv) otros contactos
personales propuestos por el propio equipo de trabajo.
b) Elaboración de un listado de instituciones
y/o personas. A partir de la información recabada en el ítem
anterior, se elaboró un listado de potenciales contribuyentes
discriminados por provincia. Este listado fue enviado a referentes
provinciales quienes sugirieron nuevos posibles interesados en participar
del catálogo tecnológico. En total se contactaron
a más de 600 instituciones, programas, organizaciones o técnicos
de todo el país, directamente vinculados a la problemática
del desarrollo rural y/o a la generación de tecnologías
para pequeños productores. Asimismo, se estimuló a
los receptores para que reenviaran la invitación a quienes
pudieran estar interesados en la temática tecnológica,
o para que la difundieran a través de sus redes informales
o grupos de interés vinculados a la problemática del
desarrollo rural.
Se trató de contactar a todos aquéllos
involucrados en el trabajo directo con productores y con la investigación
y/o desarrollo de tecnologías dirigidas a los pequeños
productores.
A tal fin se procedió a dividir el país
en cuatro regiones (NOA, NEA, Patagonia y Centro-Cuyo), las que
fueron visitadas a través de recorridas provinciales específicas.
Si bien se realizó una recorrida bastante exhaustiva del
territorio nacional, se priorizó visitar a aquellas provincias
en las que había mayores posibilidades de encontrar interesados
en participar del catálogo tecnológico. En el NOA
se visitaron las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago
del Estero, Catamarca y La Rioja. En el NEA se difundió la
propuesta en las provincias de Santa Fe, Corrientes, Misiones, Chaco
y Formosa. En Patagonia se recorrieron las provincias de Neuquén,
Río Negro y Chubut, y finalmente en la región Centro-Cuyo
se visitaron las provincias de Mendoza, San Juan, San Luis y Córdoba.
Etapa II:
Relevamiento tecnológico
Para realizar el relevamiento tecnológico propiamente dicho
se desarrollaron cuatro actividades específicas.
a) Elaboración de las planillas de relevamiento
tecnológico. El instrumento de relevamiento se basó
en el utilizado en el catálogo tecnológico ya publicado.
La ficha de relevamiento tecnológico fue acompañada
de un instructivo ad hoc y de una “ficha típica”
del catálogo ya publicado, para que sirva como modelo para
realizar los nuevos aportes tecnológicos.
b) Envío de las fichas de relevamiento tecnológico.
Los instrumentos elaborados para realizar el trabajo de campo fueron
enviados a las instituciones y/o personas incluidas en el listado
de potenciales interesados en participar del catálogo elaborado
en la etapa anterior.
c) Recepción de consultas. Se invitó
a las instituciones y/o personas contactadas para que hicieran llegar
cualquier tipo de consultas, inquietudes, comentarios o dudas relacionadas
con la iniciativa. Para atender a estos requerimientos y todas las
cuestiones vinculadas al nuevo catálogo, se habilitó
una cuenta especial de correo electrónico (catalogoPROINDER@gmail.com).
d) Recepción de fichas tecnológicas.
A vuelta de correo electrónico, se receptaron las fichas
tecnológicas completadas por las instituciones y/o personas
contactadas. Éstas fueron ordenadas y convenientemente archivadas
para su posterior sistematización, evaluación y edición.
Si bien en un principio se estipuló un plazo máximo
para la recepción de fichas tecnológicas, se concedieron
dos prórrogas y se enviaron recordatorios a fin de permitir
la participación de todos aquellos que estuvieran interesados
en enviar sus tecnologías. Incluso, luego del último
vencimiento previsto formalmente, se continuaron receptando algunas
fichas enviadas por técnicos que por distintas razones no
pudieron cumplir con los plazos previstos.
Además de las tareas planificadas, se llevaron a cabo otras
actividades. Por un lado se organizaron talleres provinciales en
los que fueron convocados técnicos de las provincias de Formosa,
Santiago del Estero, Salta y Jujuy; el objetivo de estos talleres
fue apoyar a los técnicos en la identificación de
tecnologías apropiadas al perfil del catálogo y ayudarlos
a completar las fichas tecnológicas. Por otro lado, se prestó
especial atención en reforzar la invitación a todos
aquellos directores de proyectos que habían participado en
las investigaciones adaptativas financiadas por PROINDER. Paralelamente
la responsable del subcomponente “Investigaciones” proporcionó
una selección de materiales provenientes de los informes
finales y de monitoreo de las investigaciones adaptativas financiadas
por PROINDER, con los que se trató de elaborar fichas tecnológicas.
En los casos en los que esto fue posible, se consultó a los
directores de proyecto para que dieran su consentimiento acerca
del contenido de las fichas.
Etapa III:
Relevamiento gráfico
A diferencia de las anteriores ediciones del catálogo publicado
por PROINDER y con igual modalidad a la del “Catálogo
de tecnologías para pequeños productores agropecuarios
1”, en esta publicación se incluyen representaciones
esquemáticas de muchas de las tecnologías ofrecidas.
Por lo tanto, el relevamiento gráfico de las tecnologías
que componen este catálogo constituye un insumo insustituible
para la elaboración de los esquemas que acompañan
a cada una de las fichas tecnológicas.
Es preciso señalar que no es posible incluir
ilustraciones en todas las fichas tecnológicas. Este es el
caso de aquellas “tecnologías de proceso” (por
ej., un determinado tipo de rotación, o un procedimiento
para recuperar suelos degradados), “genéticas”
(por ej., semillas de variedades mejoradas de un cultivo determinado),
las que describen la “tecnología de cultivo”
de un rubro determinado (por ej., del algodón), o las “tecnologías
de alta complejidad” y difícil representación
gráfica (por ej., un frigorífico para faena de pequeños
animales). En contraste, otras tecnologías han podido ser
ilustradas sin inconvenientes. Este es el caso de aquellas fichas
que describen máquinas, herramientas u objetos tecnológicos
de algún tipo que pueden ser representados gráficamente
con suficiente claridad (por ej., un cincel de tracción animal).
Para poder ilustrar las fichas tecnológicas, se elaboró
una estrategia que consta de dos partes:
a) Pedido de imágenes a los autores de las
fichas tecnológicas. Conjuntamente con el envío del
formulario de relevamiento de las fichas (con su correspondiente
instructivo), se elaboró un instructivo ad hoc referido al
pedido de las imágenes. Éste incluye un conjunto de
fundamentos técnicos que explicitan la importancia de anexar
a la ficha una imagen suficientemente clara de la tecnología
en cuestión. A tal fin se propuso que quienes participen
del relevamiento envíen fotos, dibujos, folletos, publicaciones,
planos y/o cualquier otro material que pudiera servir de materia
prima para los dibujantes.
b) Envío de fotógrafos a campo. Si
bien la mayoría de los responsables de las tecnologías
que requerían ilustraciones enviaron fotos, dibujos, o esquemas,
no todos lo hicieron. En estos casos se enviaron fotógrafos
a terreno para que registren las tecnologías, quienes, convenientemente
instruidos, se encargaron de generar las imágenes que necesitaban
los dibujantes.
Etapa IV:
Sistematización, ilustración y edición
a) Selección de tecnologías. Las fichas tecnológicas
recibidas fueron evaluadas cuidadosamente para garantizar que se
adecuen a los objetivos que persigue el catálogo. En todos
los casos se prefirió mantener criterios de evaluación
amplios y flexibles a fin de garantizar la participación
del mayor número posible de instituciones y/o técnicos.
Cabe destacar que la enorme mayoría de las fichas recibidas
responden perfectamente al tipo de tecnologías requeridas
por PROINDER y sólo seis fueron rechazadas por no adecuarse
al perfil propuesto.
b) Sistematización y edición preliminar de fichas
tecnológicas. Se realizó una sistematización
y ordenamiento de las fichas recibidas y se procedió a realizar
la primera edición de su contenido. Esta edición preliminar
es la más compleja, ya que resulta necesario "traducir"
la información recibida de parte de cada uno de los participantes
del catálogo, a un formato, lenguaje y extensión estándar.
c) Ilustraciones. Un equipo de tres dibujantes se
encargó de realizar las representaciones esquemáticas
de todas aquellas tecnologías que, por sus características,
eran factibles de ser ilustradas.
d) Directorio de instituciones. A partir de la información
que consta en las fichas tecnológicas presentadas, se elaboró
un registro en el que se detallan todas las instituciones que participaron
de la iniciativa. En este directorio se incluyen los nombres de
los responsables de las instituciones u organizaciones en el marco
de las cuales fueron desarrolladas las tecnologías que compone
este catálogo, como así también sus direcciones
postales y electrónicas.
Organización
del catálogo
La estructura general del catálogo pretende
adaptarse a las demandas y tipo de uso requerido por las instituciones
y técnicos vinculados al desarrollo rural. En este sentido,
se procuró elaborar una herramienta útil, dinámica,
de lectura sencilla y que permitiera un rápido acceso a la
información.
Luego de esta introducción general, se detalla
el tipo de tecnologías sistematizadas, se explicitan los
criterios usados en el relevamiento tecnológico y se describe
la forma en que se sistematizaron las distintas propuestas tecnológicas.
También se hace referencia a la iconografía que se
maneja en cada una de las fichas tecnológicas. Posteriormente
se presentan las fichas tecnológicas recopiladas. A continuación,
a modo de síntesis, se elaboran algunos comentarios generales,
referidos a la información presentada en las fichas tecnológicas.
Específicamente, se trata de formular algunos comentarios
que permitan enmarcar cada una de las tecnologías en un contexto
más abarcativo. Por último, se incluye la bibliografía
utilizada y dos anexos en los que se adjunta el directorio de las
instituciones, programas, asociaciones y organizaciones que participaron
del catálogo y un listado de los materiales producidos durante
la implementación del Subcomponente de Investigación
sobre Tecnologías Apropiadas del PROINDER.
Las tecnologías
sistematizadas
Cuando PROINDER emprendió la tarea de elaborar y publicar
el primer catálogo tecnológico, uno de los criterios
adoptados fue el de relevar no sólo aquellas tecnologías
de reciente desarrollo, que pudieran ser novedosas en algún
campo, sino también dar difusión a aquéllas
que hace ya algún tiempo vienen utilizando los pequeños
productores. Dicho criterio fue sostenido para la elaboración
de esta segunda publicación.
Pero este no fue el único criterio que se
mantuvo constante. La muy buena repercusión que recibió
la publicación del primer catálogo tecnológico,
fue la principal causa por la que se decidió mantener el
mismo abordaje metodológico y similares categorías
conceptuales a las desarrolladas para aquél. Por otra parte,
el hecho de mantener la misma base conceptual le proporciona continuidad
y un alto grado de comparabilidad a la información sistematizada.
La única diferencia de enfoque radica en que en esta oportunidad
la convocatoria no estuvo restringida solamente a tecnologías
vinculadas a la faz productiva, sino que también se solicitó
la inclusión de aquéllas relacionadas con la esfera
doméstica. La incorporación de ilustraciones y un
diseño gráfico más amigable constituyen tal
vez las principales innovaciones incorporadas, tanto en su versión
papel como electrónica.
Un relevamiento tecnológico realizado con
un enfoque amplio como el que aquí se presenta, tiene por
lo menos tres ventajas. En primer lugar, permite que los técnicos
vinculados al desarrollo rural logren una visión panorámica
de las tecnologías que se utilizan actualmente en las distintas
regiones del país. Esto es particularmente importante, ya
que la experiencia señala que tecnologías muy difundidas
en algunas regiones pueden tener menor difusión (o no ser
conocidas) en otras, a pesar de compartir similares problemáticas
socioproductivas. En segundo término, estimula la creatividad,
ya que el conocimiento de tecnologías utilizadas en otras
regiones puede promover la generación (o adaptación)
de otras que partan de conceptos similares. Finalmente, un enfoque
amplio fomenta la participación de un número mayor
de técnicos. Este último aspecto tiene una importancia
decisiva en el enfoque que se pretende desarrollar, ya que uno de
los objetivos básicos de este trabajo es el de promover la
participación de los técnicos de campo, brindándoles
una oportunidad para que sistematicen algunas de sus experiencias
de desarrollo tecnológico.
Resulta importante para los usuarios de este catálogo
conocer los criterios a partir de los cuales se convocó a
técnicos e instituciones a participar de esta iniciativa,
como así también las preguntas y recomendaciones que
presentaba el instructivo que acompañaba a la ficha de relevamiento
tecnológico. Lamentablemente y por razones de espacio, estos
materiales serán incluidos como archivos anexos solamente
en la versión electrónica del catálogo.
¿Cómo
están organizadas las fichas tecnológicas?
Un total de 54 instituciones, programas, asociaciones, organizaciones
o empresas respondieron las fichas enviadas para realizar el presente
relevamiento tecnológico. Fueron presentadas 101 fichas,
de las cuales 6 se descartaron por los motivos antes mencionados.
En consecuencia, se presentan en este catálogo un total de
95 fichas tecnológicas.
A fin de facilitar el uso del catálogo tecnológico,
las fichas fueron divididas en seis grupos diferentes. Aquí
se observa una pequeña diferencia con respecto al catálogo
anterior, en el que se presentaban ocho secciones. Debido a la muy
escasa presentación de tecnologías genéticas,
la sección “Mejoramiento genético” fue
removida y las pocas tecnologías presentadas que pertenecían
a este campo, fueron redistribuidas en otras secciones. Por otra
parte, y debido a razones de afinidad temática, se decidió
integrar las secciones “Ganadería” y “Forrajes”
en una sola. Asimismo, en dos casos fue necesario modificar el nombre
de la sección a fin de adecuarlo más ajustadamente
a su contenido.
Cabe destacar, sin embargo, que esta clasificación
es bastante arbitraria, ya que en muchas casos las fichas tecnológicas
presentadas podrían incluirse en más de una categoría.
Las secciones que componen el presente catálogo son las siguientes:
– Agricultura
– Ganadería
y forrajes
– Forestales
y frutales
– Agua
y riego
– Transformación
de la producción primaria
– Energías
alternativas y tecnologías de uso doméstico
Los grupos que concentran mayor cantidad de fichas son los referidos
a “Agricultura” y “Ganadería y forrajes”.
En contraste, las secciones referidas a “Agua y riego”
y “Transformación de la producción primaria”
son las que agrupan la menor cantidad de propuestas tecnológicas.
Todas las fichas compiladas en este catálogo
presentan la misma estructura. Luego del nombre de la tecnología
descrita, se suceden siete secciones que brindan información
de distinta naturaleza acerca de las características de la
tecnología ofrecida. Estas secciones son “Descripción”,
“Contexto de uso”, “Desempeño”, “Costo”,
“Resultados esperados”, “Adaptación”
e “Institución”.
Con el objetivo de facilitar su identificación,
cada ficha cuenta con un número de orden específico.
A fin de brindar rápida información al usuario acerca
de la procedencia de la tecnología, se incluye también
un pequeño mapa donde se destaca la región de donde
proviene la tecnología descrita. Con la misma finalidad,
se presentan cuatro descriptores que permiten identificar rápidamente
aspectos claves de la tecnología en cuestión. A tal
fin fueron seleccionados cuatro descriptores tecnológicos:
“difusión”, “costo”, “mano
de obra” y “capacitación". A continuación
se proporcionan algunos de los criterios que orientaron la selección
de estos descriptores, y más abajo se presenta la caracterización
y codificación de cada uno de ellos.
a) Importancia de la información. Se trató
de seleccionar descriptores referidos a temáticas que tuvieran
cierta relevancia y que permitieran proporcionar información
en campos diferentes.
b) Número de descriptores. Se consideró
oportuno que el número de íconos no fuera ni muy elevado
ni muy bajo. En el primer caso, más que información,
aportarían confusión al usuario; por el contrario,
si la cantidad de descriptores hubiera sido muy baja, se subutilizarían
las posibilidades que ofrece este tipo de herramienta de comunicación
y diseño.
c) Tipo de información. A fin de no manejar
descriptores que incluyan valoraciones demasiado subjetivas, se
prefirió seleccionar temáticas que fueran fácilmente
referidas en términos cuantitativos.
d) Variabilidad de la información. En algunos casos se detectaron
aspectos de gran relevancia para su expresión en un descriptor,
pero se detectó que en casi todas las fichas esa variable
era más bien una constante. Por ejemplo, hubiera sido importante
graficar el impacto de cada una de las tecnologías sobre
el medio ambiente. No obstante, se decidió no incluir este
aspecto debido a que en la gran mayoría de las fichas se
afirma que las tecnologías ofrecidas no generan impactos
negativos en el medio ambiente.
e) Disponibilidad de información. Los aspectos
seleccionados necesariamente debían estar relacionados con
temas acerca de los cuales la mayoría de quienes habían
contribuido en el presente catálogo habían proporcionado
información concreta y con cierto grado de precisión.
Para lograr que los descriptores proporcionen información
sobre las tecnologías de una manera sencilla y rápida
se desarrolló una iconografía muy simple, que utilizan
una escala de pequeños círculos. Estos pueden estar
sombreados o no, según sea la información que se pretenda
transmitir. En todos los casos, mientras más alto sea el
valor que asumen los descriptores, mayor será el número
de círculos sombreados presentes en la ficha.
Cabe destacar que la codificación de los
descriptores guarda una gran similitud con la utilizada en el catálogo
publicado por PROINDER. La excepción, por supuesto, está
en la forma en que se categoriza el descriptor referido a los “costos
de la tecnología”. En este caso, y atendiendo a la
fuerte devaluación producida en la Argentina, se optó
por triplicar los valores de las categorías utilizadas anteriormente.
Otras modificaciones incluidas tienen que ver con la elección
de simbologías específicas para aquellos casos en
los que el descriptor asume valor cero, o para aquellas situaciones
en las que no es posible cuantificarlo debido a que no existen datos
disponibles. A continuación se presentan los descriptores
seleccionados y los criterios definidos para su interpretación.
a) Difusión. Se refiere al número
de productores que en la actualidad están usando la tecnología
en forma efectiva. El descriptor se codificó de la siguiente
forma: i) un círculo sombreado, ningún productor está
utilizando aún esta tecnología; ii) dos círculos
sombreados, entre 1 y 10 productores; iii) tres círculos
sombreados, entre 11 y 20 productores; y iv) cuatro círculos
sombreados, más de 20 productores. En los casos en los que
no existe información disponible, ningún círculo
aparece sombreado.
b) Costo. Expresado en la cantidad de dinero en efectivo que se
debe desembolsar para incorporar la tecnología. El descriptor
se codificó de la siguiente forma: i) un círculo sombreado,
la incorporación de la tecnología no tiene costo;
ii) dos círculos sombreados, entre 1 y 600 pesos; iii) tres
círculos sombreados, entre 601 y 1.800 pesos; y iv) cuatro
círculos sombreados, más de 1.800 pesos. Para aquellas
tecnologías que ofrecen diferentes opciones para su incorporación
a los sistemas productivos (y en consecuencia distintos costos de
adopción), se optó por representar en la iconografía
la opción de menor costo. En los casos en los que no existe
información disponible, ningún círculo aparece
sombreado.
c) Mano de obra. Hace referencia a la cantidad de
jornales necesarios para la incorporación de la tecnología
ofrecida. El descriptor se codificó de la siguiente forma:
i) un círculo sombreado, la incorporación de la tecnología
no requiere la asignación de mano de obra; ii) dos círculos
sombreados, entre 1 y 3 jornales; iii) tres círculos sombreados,
entre 4 y 10 jornales; y iv) cuatro círculos sombreados,
más de 10 jornales. Para aquellas tecnologías que
ofrecen diferentes opciones para su incorporación a los sistemas
productivos (y en consecuencia distintos niveles de demanda de mano
de obra para su adopción), se optó por representar
en la iconografía la opción de más baja demanda
de mano de obra. En los casos en los que no existe información
disponible, ningún círculo aparece sombreado.
d) Capacitación. Número de capacitaciones
técnicas que deben realizar los productores a fin de poder
usar la tecnología propuesta en forma adecuada. El descriptor
se codificó de la siguiente forma: i) un círculo sombreado,
la incorporación de la tecnología no requiere capacitaciones
específicas; ii) dos círculos sombreados, menos de
una jornada; iii) tres círculos sombreados, entre uno y tres
jornadas; y iv) cuatro círculos sombreados, más de
tres jornadas. En los casos en los que no existe información
disponible, ningún círculo aparece sombreado.
A continuación
se presenta una sinopsis de la codificación
elegida para cada caso.
Nombre del descriptor: Difusión
 |
Ningún productor ha incorporado
la tecnología |
 |
Hasta 10 productores |
 |
Entre 11 y 20 productores |
 |
Más de 20 productores |
 |
No hay información disponible |
Nombre del descriptor: Costo
|
La incorporación de la
tecnología no tiene costo,
o su costo es muy bajo |
|
No hay información disponible. |
Nombre del descriptor: Mano de obra
|
La incorporación de la
tecnología no demanda
la asignación de mano de obra |
|
No hay información disponible |
Nombre del descriptor: Capacitación
|
La incorporación de la
tecnología no demanda capacitación |
|
No hay información disponible |
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