PROYECTO DE DESARROLLO DE PEQUEÑOS PRODUCTORES AGROPECUARIOS- PROINDER
Serie Estudios e Investigaciones Nº 13


CATÁLOGO DE TECNOLOGÍAS
PARA PEQUEÑOS PRODUCTORES
AGROPECUARIOS 2

 
   
   
 
Introducción

  Segundo relevamiento tecnológico
  El relevamiento de las tecnologías
  Etapa I: Tareas preparatorias
  Etapa II: Relevamiento tecnológico
  Etapa III: Relevamiento gráfico
  Etapa IV: Sistematización, ilustración y edición
  Organización del catálogo
  ¿Cómo están organizadas las fichas tecnológicas?


El PROINDER consta de dos componentes: “Apoyo a las Iniciativas Rurales” y “Fortalecimiento Institucional”. Este último comprende cuatro subcomponentes: “Apoyo Técnico a la Coordinación Institucional y la Formulación de Políticas de Desarrollo Rural”, “Apoyo al Desarrollo de las Provincias”, “Capacitación” e “Investigación sobre Tecnologías Apropiadas para Comunidades Rurales Pobres Vinculadas a la Producción Agropecuaria”. El catálogo que aquí se presenta se enmarca en este último subcomponente, cuyos objetivos son los siguientes:

a) Relevar y validar la oferta de tecnología apropiada para comunidades rurales pobres vinculadas a la producción agropecuaria.

b) Financiar proyectos de investigación tecnológica aplicada y asegurar la difusión de los resultados.

En el marco de este subcomponente se han producido importantes documentos y publicaciones que analizan desde distintas ópticas la problemática tecnológica de los pequeños productores agropecuarios de la República Argentina. Entre los materiales producidos en la primera etapa de su desarrollo se destacan los estudios sobre oferta y demanda tecnológica elaborados por Cáceres (1999) y Soto (2000), respectivamente, y la propuesta para la evaluación de proyectos de investigación tecnológica formulada por Piñeiro (2000). El estudio sobre oferta tecnológica aquí referido sirvió de base para la posterior publicación del “Catálogo de Tecnologías para Pequeños Productores” (ver detalles más abajo). Dicho relevamiento junto con las investigaciones adaptativas financiadas por el PROINDER dieron lugar al video documental “Tecnologías para Pequeños Productores Agropecuarios - NEA” (De Carli y Mercovich, 2004).

La información generada por estos primeros estudios permitió definir las prioridades en el financiamiento de líneas temáticas de investigación sobre tecnologías y el llamado a concurso lanzado hacia fines del año 2000. A esa convocatoria se presentó un grupo amplio de investigadores provenientes tanto de organismos de investigación y desarrollo oficiales como de universidades, ONGs y centros de investigación privados. Como resultado de este llamado, en un primer momento se aprobaron, financiaron, ejecutaron y evaluaron 32 proyectos (periodo 2001-2004), y posteriormente otras 7 investigaciones adaptativas (periodo 2004-2006).

Cabe destacar que a lo largo de la ejecución del subcomponente se han generado numerosas instancias de debate, reflexión y capacitación, cuyas principales conclusiones y recomendaciones se hallan registradas en memorias de talleres, sistematizaciones de resultados e informes específicos. Entre estos documentos se destacan las “memorias” de los talleres realizados en Salta (Naharro, López-Carrizo y Herrera, 2003), Misiones (Antoniow, Noceda y González, 2003), Río Negro (Terrero, 2004), Formosa (Marinosci y Marcili, 2004), Catamarca (Feuillade y Ariza, 2004), Santiago del Estero (Serafíni, 2005) y Buenos Aires (Serafíni, 2005); y por otra parte, el “informe de consistencia” CEDERU-FAUBA (2005) y las “sistematizaciones” de los resultados de diversos talleres elaboradas por Cipriotti (2005) y Usandivaras y Serafíni (2006). Finalmente, y como resultado de la implementación de los proyectos de investigación adaptativa, se ha generado un importante número de propuestas tecnológicas destinadas a pequeños productores, como así también diversas evaluaciones e informes de monitoreo de proyectos y numerosas cartillas, folletos y otros materiales de difusión dirigidos a estos productores. En “Anexos” se presenta un listado de algunos de los materiales producidos en este campo.

Segundo relevamiento tecnológico

El documento que aquí se presenta constituye el segundo material producido vinculado a la sistematización de la oferta tecnológica. El primer trabajo en este campo fue el ya citado “Catálogo de tecnologías para pequeños productores agropecuarios” elaborado por Cáceres (2004), el cual fue producido a partir del relevamiento realizado por este mismo autor en 1999. Este material se encuentra disponible en versión impresa y digital (CD interactivo) y a su vez con acceso libre y gratuito en la página web de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (www.sagpya.mecon.gov.ar). Asimismo, la mayor parte de las tecnologías allí publicadas están disponibles en el portal específico que FAO destina a la temática tecnológica (ver la base de datos TECA, Technology for Agriculture, en www.fao.org/sd/teca/search/default_en.asp?lang=en). Con el título “Catálogo de tecnologías para pequeños productores agropecuarios 1” se ha publicado una quinta edición que incorpora ilustraciones tendientes a facilitar la comprensión de las tecnologías descritas.

Tomando como punto de partida aquel primer catálogo, la presente publicación se propone realizar un nuevo relevamiento de tecnologías para pequeños productores, desarrolladas por instituciones, organizaciones, programas y técnicos vinculados al desarrollo rural en nuestro país. Además, intenta contribuir a la generación de un espacio de reflexión e intercambio de ideas y experiencias para todos aquéllos preocupados por la problemática tecnológica y el desarrollo rural en la República Argentina.
Características del catálogo

Si bien en última instancia serán los pequeños productores los beneficiarios del presente catálogo, la terminología utilizada, su enfoque general y la forma en que se presenta la información apuntan a un público específico: los técnicos del desarrollo. Por lo tanto, los destinatarios inmediatos son los agentes intermedios vinculados a la problemática del desarrollo rural (por ej., extensionistas, investigadores, técnicos interesados en el desarrollo tecnológico, agentes de desarrollo rural, educadores agropecuarios, integrantes de ONGs, etc.).

En Latinoamérica se han publicado distintos trabajos en los que se relevan, rescatan o sistematizan tecnologías dirigidas a pequeños productores y campesinos. En nuestro país también existen algunos antecedentes importantes, pero es el catálogo tecnológico publicado por PROINDER el que releva de una manera más completa y sistemática estas propuestas técnicas. Precisamente en dicho trabajo se realiza una descripción detallada de las publicaciones pioneras en este campo, tanto nacionales como latinoamericanas. Si bien todas estas publicaciones constituyen antecedentes importantes, tanto aquel catálogo como esta nueva publicación presentan algunas características propias que los distinguen de sus predecesores. A continuación se destacan las principales diferencias:

a) Contextualización. En todos los casos se trata de enmarcar a cada una de las tecnologías propuestas en el contexto socio-productivo en el que actualmente son utilizadas.

b) Tipo de conocimiento en el que se apoya. Si bien se reconoce la importancia del conocimiento local en la generación de tecnologías para pequeños productores, este catálogo no se limita exclusivamente a describir y sistematizar aquellas tecnologías derivadas del conocimiento popular. Existen varias propuestas donde el peso del conocimiento local es muy importante, pero aquí se apunta principalmente a compilar las tecnologías que, independientemente de su origen, son ofrecidas por las instituciones vinculadas al desarrollo rural.

c) Grado de descripción de la tecnología. En relación a las publicaciones arriba mencionadas, las tecnologías ofrecidas en este catálogo presentan un grado de descripción intermedio. Su tratamiento es más profundo que el presentado en algunos de los trabajos de origen extranjero (por ej., los trabajos realizados en Chile por Núñez Martínez (1988) y el Grupo de Investigaciones Agrarias (s/f), y menos detallado que algunas de las publicaciones de origen nacional (por ej., INTA-INCUPO, 1997)1. Más que efectuar un análisis exhaustivo de cada una de las tecnologías, aquí se propone realizar una descripción general de sus rasgos distintivos, a la vez que proporcionar detalles de la institución que ofrece la tecnología. En consecuencia, en vez de intentar agotar la descripción tecnológica, el catálogo trata de fomentar la articulación e intercambio de experiencias entre técnicos que trabajan en distintos lugares del país y que comparten similares problemáticas o intereses tecnológicos.

d) Destinatario. A diferencia del enfoque que muestran algunos de los materiales de otros países revisados, los técnicos e instituciones de apoyo (y no los productores) constituyen el principal destinatario del presente catálogo.

e) Información complementaria. Además de la información básica referida a la tecnología ofrecida, en este catálogo se realiza un esfuerzo por presentar otro tipo de información, que permita brindar una perspectiva más sistémica del problema y complemente a aquélla de origen estrictamente tecnológico. Por ejemplo, se presenta información referida al costo de la tecnología, la cantidad de mano de obra que requiere su incorporación y uso, sus efectos sobre el medio ambiente, sus posibilidades de adaptación, la existencia de propuestas tecnológicas similares y el número y tipo de instancias de capacitación requeridas para que los pequeños productores incorporen las tecnologías ofrecidas.

El relevamiento de las tecnologías

La propuesta metodológica desarrollada para efectuar el presente relevamiento incluye cuatro etapas claramente definidas: i) tareas preparatorias; ii) relevamiento tecnológico; iii) relevamiento fotográfico; iv) sistematización, ilustración y edición de las fichas tecnológicas. Cabe destacar que estas etapas no se desarrollaron en forma secuencial ya que muchas veces se superpusieron en el tiempo. A continuación se describirán las tareas realizadas en cada una de ellas.

Etapa I: Tareas preparatorias
a) Difusión de los objetivos del relevamiento. Se realizó una amplia difusión de las tareas de preparación del presente catálogo a fin de que el mayor número posible de instituciones, programas u organizaciones tomaran conocimiento del nuevo emprendimiento. Para identificar potenciales contribuyentes al catálogo se utilizaron cuatro fuentes distintas: i) las que constan en el catálogo tecnológico ya publicado; ii) los proyectos de investigación aplicada financiados por el PROINDER; iii) las sugerencias realizadas por miembros de PROINDER/PSA y otros organismos vinculados al desarrollo rural, y iv) otros contactos personales propuestos por el propio equipo de trabajo.

b) Elaboración de un listado de instituciones y/o personas. A partir de la información recabada en el ítem anterior, se elaboró un listado de potenciales contribuyentes discriminados por provincia. Este listado fue enviado a referentes provinciales quienes sugirieron nuevos posibles interesados en participar del catálogo tecnológico. En total se contactaron a más de 600 instituciones, programas, organizaciones o técnicos de todo el país, directamente vinculados a la problemática del desarrollo rural y/o a la generación de tecnologías para pequeños productores. Asimismo, se estimuló a los receptores para que reenviaran la invitación a quienes pudieran estar interesados en la temática tecnológica, o para que la difundieran a través de sus redes informales o grupos de interés vinculados a la problemática del desarrollo rural.

Se trató de contactar a todos aquéllos involucrados en el trabajo directo con productores y con la investigación y/o desarrollo de tecnologías dirigidas a los pequeños productores.

A tal fin se procedió a dividir el país en cuatro regiones (NOA, NEA, Patagonia y Centro-Cuyo), las que fueron visitadas a través de recorridas provinciales específicas. Si bien se realizó una recorrida bastante exhaustiva del territorio nacional, se priorizó visitar a aquellas provincias en las que había mayores posibilidades de encontrar interesados en participar del catálogo tecnológico. En el NOA se visitaron las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca y La Rioja. En el NEA se difundió la propuesta en las provincias de Santa Fe, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa. En Patagonia se recorrieron las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut, y finalmente en la región Centro-Cuyo se visitaron las provincias de Mendoza, San Juan, San Luis y Córdoba.

Etapa II: Relevamiento tecnológico
Para realizar el relevamiento tecnológico propiamente dicho se desarrollaron cuatro actividades específicas.

a) Elaboración de las planillas de relevamiento tecnológico. El instrumento de relevamiento se basó en el utilizado en el catálogo tecnológico ya publicado. La ficha de relevamiento tecnológico fue acompañada de un instructivo ad hoc y de una “ficha típica” del catálogo ya publicado, para que sirva como modelo para realizar los nuevos aportes tecnológicos.

b) Envío de las fichas de relevamiento tecnológico. Los instrumentos elaborados para realizar el trabajo de campo fueron enviados a las instituciones y/o personas incluidas en el listado de potenciales interesados en participar del catálogo elaborado en la etapa anterior.

c) Recepción de consultas. Se invitó a las instituciones y/o personas contactadas para que hicieran llegar cualquier tipo de consultas, inquietudes, comentarios o dudas relacionadas con la iniciativa. Para atender a estos requerimientos y todas las cuestiones vinculadas al nuevo catálogo, se habilitó una cuenta especial de correo electrónico (catalogoPROINDER@gmail.com).

d) Recepción de fichas tecnológicas. A vuelta de correo electrónico, se receptaron las fichas tecnológicas completadas por las instituciones y/o personas contactadas. Éstas fueron ordenadas y convenientemente archivadas para su posterior sistematización, evaluación y edición. Si bien en un principio se estipuló un plazo máximo para la recepción de fichas tecnológicas, se concedieron dos prórrogas y se enviaron recordatorios a fin de permitir la participación de todos aquellos que estuvieran interesados en enviar sus tecnologías. Incluso, luego del último vencimiento previsto formalmente, se continuaron receptando algunas fichas enviadas por técnicos que por distintas razones no pudieron cumplir con los plazos previstos.
Además de las tareas planificadas, se llevaron a cabo otras actividades. Por un lado se organizaron talleres provinciales en los que fueron convocados técnicos de las provincias de Formosa, Santiago del Estero, Salta y Jujuy; el objetivo de estos talleres fue apoyar a los técnicos en la identificación de tecnologías apropiadas al perfil del catálogo y ayudarlos a completar las fichas tecnológicas. Por otro lado, se prestó especial atención en reforzar la invitación a todos aquellos directores de proyectos que habían participado en las investigaciones adaptativas financiadas por PROINDER. Paralelamente la responsable del subcomponente “Investigaciones” proporcionó una selección de materiales provenientes de los informes finales y de monitoreo de las investigaciones adaptativas financiadas por PROINDER, con los que se trató de elaborar fichas tecnológicas. En los casos en los que esto fue posible, se consultó a los directores de proyecto para que dieran su consentimiento acerca del contenido de las fichas.

Etapa III: Relevamiento gráfico
A diferencia de las anteriores ediciones del catálogo publicado por PROINDER y con igual modalidad a la del “Catálogo de tecnologías para pequeños productores agropecuarios 1”, en esta publicación se incluyen representaciones esquemáticas de muchas de las tecnologías ofrecidas. Por lo tanto, el relevamiento gráfico de las tecnologías que componen este catálogo constituye un insumo insustituible para la elaboración de los esquemas que acompañan a cada una de las fichas tecnológicas.

Es preciso señalar que no es posible incluir ilustraciones en todas las fichas tecnológicas. Este es el caso de aquellas “tecnologías de proceso” (por ej., un determinado tipo de rotación, o un procedimiento para recuperar suelos degradados), “genéticas” (por ej., semillas de variedades mejoradas de un cultivo determinado), las que describen la “tecnología de cultivo” de un rubro determinado (por ej., del algodón), o las “tecnologías de alta complejidad” y difícil representación gráfica (por ej., un frigorífico para faena de pequeños animales). En contraste, otras tecnologías han podido ser ilustradas sin inconvenientes. Este es el caso de aquellas fichas que describen máquinas, herramientas u objetos tecnológicos de algún tipo que pueden ser representados gráficamente con suficiente claridad (por ej., un cincel de tracción animal). Para poder ilustrar las fichas tecnológicas, se elaboró una estrategia que consta de dos partes:

a) Pedido de imágenes a los autores de las fichas tecnológicas. Conjuntamente con el envío del formulario de relevamiento de las fichas (con su correspondiente instructivo), se elaboró un instructivo ad hoc referido al pedido de las imágenes. Éste incluye un conjunto de fundamentos técnicos que explicitan la importancia de anexar a la ficha una imagen suficientemente clara de la tecnología en cuestión. A tal fin se propuso que quienes participen del relevamiento envíen fotos, dibujos, folletos, publicaciones, planos y/o cualquier otro material que pudiera servir de materia prima para los dibujantes.

b) Envío de fotógrafos a campo. Si bien la mayoría de los responsables de las tecnologías que requerían ilustraciones enviaron fotos, dibujos, o esquemas, no todos lo hicieron. En estos casos se enviaron fotógrafos a terreno para que registren las tecnologías, quienes, convenientemente instruidos, se encargaron de generar las imágenes que necesitaban los dibujantes.

Etapa IV: Sistematización, ilustración y edición
a) Selección de tecnologías. Las fichas tecnológicas recibidas fueron evaluadas cuidadosamente para garantizar que se adecuen a los objetivos que persigue el catálogo. En todos los casos se prefirió mantener criterios de evaluación amplios y flexibles a fin de garantizar la participación del mayor número posible de instituciones y/o técnicos. Cabe destacar que la enorme mayoría de las fichas recibidas responden perfectamente al tipo de tecnologías requeridas por PROINDER y sólo seis fueron rechazadas por no adecuarse al perfil propuesto.

b) Sistematización y edición preliminar de fichas tecnológicas. Se realizó una sistematización y ordenamiento de las fichas recibidas y se procedió a realizar la primera edición de su contenido. Esta edición preliminar es la más compleja, ya que resulta necesario "traducir" la información recibida de parte de cada uno de los participantes del catálogo, a un formato, lenguaje y extensión estándar.

c) Ilustraciones. Un equipo de tres dibujantes se encargó de realizar las representaciones esquemáticas de todas aquellas tecnologías que, por sus características, eran factibles de ser ilustradas.

d) Directorio de instituciones. A partir de la información que consta en las fichas tecnológicas presentadas, se elaboró un registro en el que se detallan todas las instituciones que participaron de la iniciativa. En este directorio se incluyen los nombres de los responsables de las instituciones u organizaciones en el marco de las cuales fueron desarrolladas las tecnologías que compone este catálogo, como así también sus direcciones postales y electrónicas.

Organización del catálogo

La estructura general del catálogo pretende adaptarse a las demandas y tipo de uso requerido por las instituciones y técnicos vinculados al desarrollo rural. En este sentido, se procuró elaborar una herramienta útil, dinámica, de lectura sencilla y que permitiera un rápido acceso a la información.

Luego de esta introducción general, se detalla el tipo de tecnologías sistematizadas, se explicitan los criterios usados en el relevamiento tecnológico y se describe la forma en que se sistematizaron las distintas propuestas tecnológicas. También se hace referencia a la iconografía que se maneja en cada una de las fichas tecnológicas. Posteriormente se presentan las fichas tecnológicas recopiladas. A continuación, a modo de síntesis, se elaboran algunos comentarios generales, referidos a la información presentada en las fichas tecnológicas. Específicamente, se trata de formular algunos comentarios que permitan enmarcar cada una de las tecnologías en un contexto más abarcativo. Por último, se incluye la bibliografía utilizada y dos anexos en los que se adjunta el directorio de las instituciones, programas, asociaciones y organizaciones que participaron del catálogo y un listado de los materiales producidos durante la implementación del Subcomponente de Investigación sobre Tecnologías Apropiadas del PROINDER.

Las tecnologías sistematizadas
Cuando PROINDER emprendió la tarea de elaborar y publicar el primer catálogo tecnológico, uno de los criterios adoptados fue el de relevar no sólo aquellas tecnologías de reciente desarrollo, que pudieran ser novedosas en algún campo, sino también dar difusión a aquéllas que hace ya algún tiempo vienen utilizando los pequeños productores. Dicho criterio fue sostenido para la elaboración de esta segunda publicación.

Pero este no fue el único criterio que se mantuvo constante. La muy buena repercusión que recibió la publicación del primer catálogo tecnológico, fue la principal causa por la que se decidió mantener el mismo abordaje metodológico y similares categorías conceptuales a las desarrolladas para aquél. Por otra parte, el hecho de mantener la misma base conceptual le proporciona continuidad y un alto grado de comparabilidad a la información sistematizada. La única diferencia de enfoque radica en que en esta oportunidad la convocatoria no estuvo restringida solamente a tecnologías vinculadas a la faz productiva, sino que también se solicitó la inclusión de aquéllas relacionadas con la esfera doméstica. La incorporación de ilustraciones y un diseño gráfico más amigable constituyen tal vez las principales innovaciones incorporadas, tanto en su versión papel como electrónica.

Un relevamiento tecnológico realizado con un enfoque amplio como el que aquí se presenta, tiene por lo menos tres ventajas. En primer lugar, permite que los técnicos vinculados al desarrollo rural logren una visión panorámica de las tecnologías que se utilizan actualmente en las distintas regiones del país. Esto es particularmente importante, ya que la experiencia señala que tecnologías muy difundidas en algunas regiones pueden tener menor difusión (o no ser conocidas) en otras, a pesar de compartir similares problemáticas socioproductivas. En segundo término, estimula la creatividad, ya que el conocimiento de tecnologías utilizadas en otras regiones puede promover la generación (o adaptación) de otras que partan de conceptos similares. Finalmente, un enfoque amplio fomenta la participación de un número mayor de técnicos. Este último aspecto tiene una importancia decisiva en el enfoque que se pretende desarrollar, ya que uno de los objetivos básicos de este trabajo es el de promover la participación de los técnicos de campo, brindándoles una oportunidad para que sistematicen algunas de sus experiencias de desarrollo tecnológico.

Resulta importante para los usuarios de este catálogo conocer los criterios a partir de los cuales se convocó a técnicos e instituciones a participar de esta iniciativa, como así también las preguntas y recomendaciones que presentaba el instructivo que acompañaba a la ficha de relevamiento tecnológico. Lamentablemente y por razones de espacio, estos materiales serán incluidos como archivos anexos solamente en la versión electrónica del catálogo.

¿Cómo están organizadas las fichas tecnológicas?
Un total de 54 instituciones, programas, asociaciones, organizaciones o empresas respondieron las fichas enviadas para realizar el presente relevamiento tecnológico. Fueron presentadas 101 fichas, de las cuales 6 se descartaron por los motivos antes mencionados. En consecuencia, se presentan en este catálogo un total de 95 fichas tecnológicas.

A fin de facilitar el uso del catálogo tecnológico, las fichas fueron divididas en seis grupos diferentes. Aquí se observa una pequeña diferencia con respecto al catálogo anterior, en el que se presentaban ocho secciones. Debido a la muy escasa presentación de tecnologías genéticas, la sección “Mejoramiento genético” fue removida y las pocas tecnologías presentadas que pertenecían a este campo, fueron redistribuidas en otras secciones. Por otra parte, y debido a razones de afinidad temática, se decidió integrar las secciones “Ganadería” y “Forrajes” en una sola. Asimismo, en dos casos fue necesario modificar el nombre de la sección a fin de adecuarlo más ajustadamente a su contenido.

Cabe destacar, sin embargo, que esta clasificación es bastante arbitraria, ya que en muchas casos las fichas tecnológicas presentadas podrían incluirse en más de una categoría. Las secciones que componen el presente catálogo son las siguientes:

Agricultura
Ganadería y forrajes
Forestales y frutales
Agua y riego
Transformación de la producción primaria
Energías alternativas y tecnologías de uso doméstico

Los grupos que concentran mayor cantidad de fichas son los referidos a “Agricultura” y “Ganadería y forrajes”. En contraste, las secciones referidas a “Agua y riego” y “Transformación de la producción primaria” son las que agrupan la menor cantidad de propuestas tecnológicas.

Todas las fichas compiladas en este catálogo presentan la misma estructura. Luego del nombre de la tecnología descrita, se suceden siete secciones que brindan información de distinta naturaleza acerca de las características de la tecnología ofrecida. Estas secciones son “Descripción”, “Contexto de uso”, “Desempeño”, “Costo”, “Resultados esperados”, “Adaptación” e “Institución”.

Con el objetivo de facilitar su identificación, cada ficha cuenta con un número de orden específico. A fin de brindar rápida información al usuario acerca de la procedencia de la tecnología, se incluye también un pequeño mapa donde se destaca la región de donde proviene la tecnología descrita. Con la misma finalidad, se presentan cuatro descriptores que permiten identificar rápidamente aspectos claves de la tecnología en cuestión. A tal fin fueron seleccionados cuatro descriptores tecnológicos: “difusión”, “costo”, “mano de obra” y “capacitación". A continuación se proporcionan algunos de los criterios que orientaron la selección de estos descriptores, y más abajo se presenta la caracterización y codificación de cada uno de ellos.

a) Importancia de la información. Se trató de seleccionar descriptores referidos a temáticas que tuvieran cierta relevancia y que permitieran proporcionar información en campos diferentes.

b) Número de descriptores. Se consideró oportuno que el número de íconos no fuera ni muy elevado ni muy bajo. En el primer caso, más que información, aportarían confusión al usuario; por el contrario, si la cantidad de descriptores hubiera sido muy baja, se subutilizarían las posibilidades que ofrece este tipo de herramienta de comunicación y diseño.

c) Tipo de información. A fin de no manejar descriptores que incluyan valoraciones demasiado subjetivas, se prefirió seleccionar temáticas que fueran fácilmente referidas en términos cuantitativos.

d) Variabilidad de la información. En algunos casos se detectaron aspectos de gran relevancia para su expresión en un descriptor, pero se detectó que en casi todas las fichas esa variable era más bien una constante. Por ejemplo, hubiera sido importante graficar el impacto de cada una de las tecnologías sobre el medio ambiente. No obstante, se decidió no incluir este aspecto debido a que en la gran mayoría de las fichas se afirma que las tecnologías ofrecidas no generan impactos negativos en el medio ambiente.

e) Disponibilidad de información. Los aspectos seleccionados necesariamente debían estar relacionados con temas acerca de los cuales la mayoría de quienes habían contribuido en el presente catálogo habían proporcionado información concreta y con cierto grado de precisión.

Para lograr que los descriptores proporcionen información sobre las tecnologías de una manera sencilla y rápida se desarrolló una iconografía muy simple, que utilizan una escala de pequeños círculos. Estos pueden estar sombreados o no, según sea la información que se pretenda transmitir. En todos los casos, mientras más alto sea el valor que asumen los descriptores, mayor será el número de círculos sombreados presentes en la ficha.

Cabe destacar que la codificación de los descriptores guarda una gran similitud con la utilizada en el catálogo publicado por PROINDER. La excepción, por supuesto, está en la forma en que se categoriza el descriptor referido a los “costos de la tecnología”. En este caso, y atendiendo a la fuerte devaluación producida en la Argentina, se optó por triplicar los valores de las categorías utilizadas anteriormente. Otras modificaciones incluidas tienen que ver con la elección de simbologías específicas para aquellos casos en los que el descriptor asume valor cero, o para aquellas situaciones en las que no es posible cuantificarlo debido a que no existen datos disponibles. A continuación se presentan los descriptores seleccionados y los criterios definidos para su interpretación.

a) Difusión. Se refiere al número de productores que en la actualidad están usando la tecnología en forma efectiva. El descriptor se codificó de la siguiente forma: i) un círculo sombreado, ningún productor está utilizando aún esta tecnología; ii) dos círculos sombreados, entre 1 y 10 productores; iii) tres círculos sombreados, entre 11 y 20 productores; y iv) cuatro círculos sombreados, más de 20 productores. En los casos en los que no existe información disponible, ningún círculo aparece sombreado.

b) Costo. Expresado en la cantidad de dinero en efectivo que se debe desembolsar para incorporar la tecnología. El descriptor se codificó de la siguiente forma: i) un círculo sombreado, la incorporación de la tecnología no tiene costo; ii) dos círculos sombreados, entre 1 y 600 pesos; iii) tres círculos sombreados, entre 601 y 1.800 pesos; y iv) cuatro círculos sombreados, más de 1.800 pesos. Para aquellas tecnologías que ofrecen diferentes opciones para su incorporación a los sistemas productivos (y en consecuencia distintos costos de adopción), se optó por representar en la iconografía la opción de menor costo. En los casos en los que no existe información disponible, ningún círculo aparece sombreado.

c) Mano de obra. Hace referencia a la cantidad de jornales necesarios para la incorporación de la tecnología ofrecida. El descriptor se codificó de la siguiente forma: i) un círculo sombreado, la incorporación de la tecnología no requiere la asignación de mano de obra; ii) dos círculos sombreados, entre 1 y 3 jornales; iii) tres círculos sombreados, entre 4 y 10 jornales; y iv) cuatro círculos sombreados, más de 10 jornales. Para aquellas tecnologías que ofrecen diferentes opciones para su incorporación a los sistemas productivos (y en consecuencia distintos niveles de demanda de mano de obra para su adopción), se optó por representar en la iconografía la opción de más baja demanda de mano de obra. En los casos en los que no existe información disponible, ningún círculo aparece sombreado.

d) Capacitación. Número de capacitaciones técnicas que deben realizar los productores a fin de poder usar la tecnología propuesta en forma adecuada. El descriptor se codificó de la siguiente forma: i) un círculo sombreado, la incorporación de la tecnología no requiere capacitaciones específicas; ii) dos círculos sombreados, menos de una jornada; iii) tres círculos sombreados, entre uno y tres jornadas; y iv) cuatro círculos sombreados, más de tres jornadas. En los casos en los que no existe información disponible, ningún círculo aparece sombreado.

A continuación se presenta una sinopsis de la codificación
elegida para cada caso.

Nombre del descriptor: Difusión

Ningún productor ha incorporado la tecnología
Hasta 10 productores
Entre 11 y 20 productores
Más de 20 productores
No hay información disponible
   

Nombre del descriptor: Costo

La incorporación de la tecnología no tiene costo,
o su costo es muy bajo
Hasta 600 pesos
Entre 601 y 1800 pesos
Más de 1.800 pesos
No hay información disponible.
   

Nombre del descriptor: Mano de obra

La incorporación de la tecnología no demanda
la asignación de mano de obra
Entre 1 y 3 jornales
Entre 4 y 10 jornales
Más de 10 jornales
No hay información disponible
   

Nombre del descriptor: Capacitación

La incorporación de la tecnología no demanda capacitación
Menos de 1 jornada
Entre 1 y 3 jornadas
más de 3 jornadas
No hay información disponible
   

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